Enloquecidos…
Muy calientes están estos días, razón por la que los cuerpos se acaloran, las pasiones aumentan, las mentes se desquician; excitados, buscan saciar sus deseos, todo por los efectos de la luna en tiempo de canícula.
Con la canícula la naturaleza hace estragos en todo ser vivo; nadie escapa, aunque para muchos políticos es el estado perfecto. Les encanta andar de alucinados, calentando pasiones. Para muestra están muchos personajes como JOSÉ BRAÑA, KATALYNA MÉNDEZ, ÚRSULA SALAZAR, HUMBERTO PRIETO y otro montón de esa fauna política que anda de alucinada, que ya se ve en la boleta electoral el próximo año.
A decir verdad, los políticos o aprendices no necesitan que se esté en periodo canicular; muchos de ellos en todo tiempo andan alucinados, aunque las abuelas aseguran que los efectos de la canícula son capaces de desquiciar a cualquiera.
Lo cierto es que la canícula sí hace estragos, convierte al más santo en diablo. Será el calor, será el bochorno; el caso es que se despiertan los instintos y muchos representan a la perfección el significado de “tiempo de perros”, tiempo canicular.
Mucho hay de cierto en ello. Las estadísticas parecen comprobar que en ese periodo los ánimos se calientan; se da cuenta de un mayor número de actos violentos, riñas, violaciones, maltratos y hasta desquiciamientos.
Dicen que los políticos son los más afectados por la luna, pero la verdad es que la mayoría de ellos no necesita tiempos especiales para andar acalorados, en todos los sentidos. Sus desquiciamientos por correr tras el poder y el presupuesto son todo el año, cada día, cada hora, cada minuto e incluso cada segundo.
En fin, la situación es que se está en plena canícula, que inició a mediados de junio y terminará casi al finalizar agosto. Con el solsticio se tiene un verano peligroso, casi infernal, en Tamaulipas, que es uno de los estados más afectados por el fenómeno canicular.
Se viven tiempos de perros, así dicen quienes se han dado a la tarea de investigar la expresión de canícula, la cual se deriva de canes (perros) y tiene un fundamento astronómico, pues alude a la constelación de CAN MAYOR y ORIÓN, que aparecía en el norte, según los antiguos romanos.
En Tamaulipas la canícula no tiene nombre, ni siquiera se puede comparar con tiempos de perros. Todo está ardiente y sí, también es verdad que las pasiones aumentan, las mentes se desquician, y que para muchos políticos es el estado perfecto; a la mayoría de ellos parece que siempre les afecta la canícula, siempre andan enloquecidos.
Rosa Elena González
Es Licenciada en Relaciones Públicas. Ha colaborado con editoriales en El Mercurio.
Actualmente su columna Vida Diaria se publica en el Portal HOYTamaulipas y los periódicos La Verdad de Tamaulipas, Expreso, La Extra, La Voz de Tula, El Tiempo de Mante y Astronoticias, El Bravo de Matamoros y Canal 10
Para que HOYTamaulipas siga ofreciendo información gratuita, te necesitamos. Te elegimos a TI. Contribuye con nosotros. DA CLIC AQUÍ